El cuidado de las perlas
Un lujo que además puede ser eterno ha de atesorarse. Las perlas Kailis son joyas que se transmiten de generación en generación… Su lustre perdurará y su memoria histórica y romanticismo acompañará siempre a aquellos que la luzcan.
Para que esto sea posible, recuerde lo siguiente:
- Trátelas con cuidado: son gemas preciosas y deben tratarse como tales
- Guárdelas en su estuche original, separadas de otras joyas
- Envuelva los collares en una tela suave cuando viaje y colóquelos en posición horizontal para evitar ejercer tensión sobre las perlas
- Aplíquese el maquillaje y la laca del pelo antes de ponerse las perlas y evite perfumarse donde va a llevarlas. Ciertas sustancias químicas pueden resultar perjudiciales para sus perlas
- No es recomendable nadar, ducharse o hacer deporte con las perlas puestas, sobretodo por el hilo de seda con las que se enfilan
- De cuando en cuando límpielas con una tela suave y húmeda, pero no utilice líquidos limpiadores de ninguna clase
- Se recomienda reenfilar las perlas en su joyería habitual una vez cada dos años para evitar que el hilo de seda se rompa